Esta nota ha sido traducida por Clay Oppenhuizen.
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Los hallazgos de investigadores de la Universidad de Michigan predicen que el calentamiento de las temperaturas puede provocar un aumento de las alergias estacionales.
Los investigadores utilizaron un modelo predictivo que examinaba los cambios en la producción de polen a través de la temperatura. Reunieron datos climáticos y escenarios socioeconómicos, combinados con datos de modelos de 1995 a 2014.
El estudio, publicado a principios de marzo de este año, fue dirigido por Allison Steiner, profesora de ciencias de la atmósfera en la Universidad de Michigan.
"A finales de este siglo, el cambio climático, junto con mayores emisiones atmosféricas de CO2, podría aumentar la producción de polen en un 200 por ciento", dijo Steiner.
También encontraron que las emisiones de polen podrían comenzar 40 días antes de lo normal, con una temporada de alergias que dura 19 días adicionales. Eso contrasta con una temporada normal de alergias que generalmente dura de 10 a 30 días.
Steiner dijo que con el aumento de las temperaturas, los árboles producirán más polen durante un período de tiempo más largo.
Una mayor producción de polen durante un período de tiempo más prolongado también podría provocar un aumento de las alergias, agregó.
“Podría significar que tiene síntomas que se extienden durante un período de tiempo más largo o también podría ser que las concentraciones más altas de polen en la atmósfera provocan síntomas más intensos”.
Según la Asthma and Allergy Foundation of America, más de 24 millones de personas sufren de alergias estacionales al aire libre. Los síntomas pueden incluir picazón en la nariz o la garganta, congestión nasal o síntomas más graves como la anafilaxia.
Reducir la emisiones y difundir la conciencia, para que las personas puedan controlar mejor sus alergias, son las mejores formas de disminuir este problema, dijo Steiner.